En la producción biofarmacéutica, la calidad no depende únicamente de equipos,
métricas o auditorías. La calidad se construye en las decisiones diarias, en los
valores compartidos y en la forma en que una organización entiende su
responsabilidad con la salud pública.
En Sinergium Biotech, esa mirada integral es parte de nuestra identidad. Nuestro
lema “Cuidamos la salud, preservamos la vida” refleja una cultura que combina
excelencia técnica con ética, disciplina y propósito. Producimos y acondicionamos
vacunas y biológicos, sí, pero también generamos confianza: la que requieren los
gobiernos, los organismos reguladores y, en última instancia, las personas que
dependen de nuestros productos.
Una cultura que convierte la calidad en hábito
La calidad no empieza en el laboratorio ni termina en un reporte. Empieza en cómo
se organizan los equipos, cómo se gestionan los recursos y cómo cada persona
entiende su rol en la cadena.
Por eso trabajamos con una metodología clara: definir objetivos, asignar recursos
adecuados, documentar procesos críticos, promover el trabajo en equipo y sostener
la mejora continua. Cada área, dirección, gerencias, operaciones y soporte asume
responsabilidades específicas, convirtiendo la calidad en un sistema de trabajo y no
en un resultado aislado.
Un Sistema Integrado de Gestión de la Calidad que funciona como columna vertebral
Nuestra cultura de calidad se refleja en un Sistema Integrado de Gestión de la
Calidad (SIGC) que articula todos los procesos que garantizan la seguridad,
trazabilidad y consistencia de cada lote.
Este sistema se sostiene sobre seis pilares fundamentales:
– Entrenamiento del personal
– Gestión de Acciones Correctivas y Preventivas (CAPA)
– Gestión de Riesgos (QRM)
– Control de Cambios (CC)
– Eventos de Calidad (QE)
– Sistema documental que asegura trazabilidad y criterios unificados
Cada uno de estos elementos aporta una capa de control, prevención y aprendizaje
continuo. En conjunto, conforman una estructura sólida que atraviesa todas las
etapas productivas.
Ética, transparencia y cumplimiento como base de todo
La calidad solo se sostiene cuando existe integridad. Por eso, en Sinergium Biotech
contamos con un Programa de Integridad que refuerza nuestra transparencia y
responsabilidad. Incluye un Oficial de Ética y Cumplimiento, un Código de Ética,
análisis de riesgos, capacitaciones y una Línea Ética para garantizar conductas
claras en toda la organización.
A esto se suma el cumplimiento estricto de normas GMP y auditorías de agencias
como INVIMA y SFDA, que validan nuestro trabajo desde estándares
internacionales.
La confianza no se declara: se demuestra todos los días.
Personas que transforman procesos en valor público
Desarrollar, producir y acondicionar vacunas seguras, eficaces y de alta calidad
requiere tecnología avanzada, sistemas robustos y un modelo de gestión sólido.
Pero requiere, sobre todo, de personas: aquellas que entrenan, registran, verifican,
deciden y vuelven a verificar.
Cada firma, cada control y cada actualización documental refleja un compromiso
compartido. Esa disciplina diaria es la que convierte la calidad en un valor palpable y
la que permite que cada dosis llegue con la seguridad que exige la salud pública.
La calidad como una responsabilidad colectiva
Cuando la dirección lidera con claridad, los equipos colaboran y los procesos están
alineados, la calidad deja de depender de esfuerzos individuales. Se convierte en un
sistema vivo, sostenible y compartido, capaz de transformar recursos, tiempo y
conocimiento en resultados concretos para miles de personas.
Brindar soluciones biofarmacéuticas es construir confianza. Y esa confianza se
construye todos los días, en cada decisión y en cada proceso que forma parte de
Sinergium Biotech.
Conocé nuestra política de calidad y cómo trabajamos para la mejora continua

