El virus del papiloma humano (VPH) es una infección frecuente que se transmite principalmente por contacto sexual. En la mayoría de los casos no produce síntomas y desaparece espontáneamente; sin embargo, algunos tipos pueden causar verrugas genitales, lesiones precancerosas y distintos tipos de cáncer.
El preservativo disminuye el riesgo de transmisión, aunque no brinda protección completa. La vacunación constituye la principal medida de prevención y ofrece mayor beneficio cuando se administra antes de la exposición al virus, aunque también puede resultar beneficiosa posteriormente. No tiene efecto terapéutico sobre infecciones o lesiones ya existentes.
La vacunación no reemplaza los controles periódicos para la prevención del cáncer de cuello uterino.
*Calendario Nacional de Vacunación de Argentina 2026: la vacunación de rutina contra el VPH contempla una única dosis para mujeres y varones a los 11 años.